Blog
  • Inicio
07
05
2016

NUTRICIÓN PARA UNAS ARTICULACIONES SANAS

Antes o después, todos tendremos algún tipo de dolencia articular, ya sea por sobreentrenamiento, por falta de higiene postural o… por el simple desgaste que implica el paso del tiempo. Por desgracia no podemos evitar al 100% que esto pase, pero lo que sí que podemos hacer es ayudar a nuestro cuerpo a retrasar la aparición de las dolencias y/o a minimizar los síntomas.

Por un lado, podemos prevenir prestando atención a nuestro estilo de vida: intentando realizar ejercicio cada día para fortalecer músculos y minimizar la pérdida de masa ósea; tomar un poco de sol en las horas en que éste no “pica” tanto, para ayudar en la asimilación de calcio; intentar evitar las actividades de carácter más lesivo, como las de alto impacto; estirar un poco cada día, mantener un peso corporal saludable… Yo también suelo recomendar visitar a un fisioterapeuta, a un osteópata y a un especialista en el estudio de la pisada, pues pequeños desequilibrios en nuestra estructura pueden (y de hecho lo hacen) aumentar el ritmo de desgaste y la inflamación de las articulaciones.

Por otro lado, la nutrición es una gran aliada, pues existe una serie de alimentos que ayudan a conservar el buen estado de las articulaciones o a reducir la inflamación de éstas, así como hay otras cuyo efecto es totalmente contrario. Como beneficiosos tenemos, por ejemplo, aquellos alimentos ricos en Omega-3 y como alimentos que afectan negativamente a la inflamación, nos encontramos con las verduras de la familia de las solanáceas, como el tomate, la berenjena, la patata o el pimiento. Por supuesto, sobra decir que el consumo de alcohol y tabaco es totalmente contraproducente (y no sólo para las articulaciones).

Pero… veamos más detenidamente qué alimentos nos pueden ayudar a cuidar de nuestras articulaciones.

Naranjas

Como todo cítrico, estamos ante un poderoso antioxidante. La literatura científica refleja que las naranjas también son efectivas en la protección de las articulaciones.

Aceite de oliva

Las propiedades antiinflamatorias del aceite de oliva se deben al ácido oleico, que contiene polifenoles y ácidos grasos omega-3, grandes antioxidantes.

Brócoli

El consumo frecuente de brócoli, de coliflor y otras verduras crucíferas, protege contra el desarrollo de artritis.

Jengibre

Durante cientos de años se ha utilizado para tratar las náuseas, las migrañas o, incluso, la tensión arterial elevada. Un estudio reciente apoya su papel antiinflamatorio y antioxidante.

Frambuesas y moras

Las antocianinas, un antioxidante del grupo de los flavonoides y responsables del pigmento rojizo en alimentos como las moras, las fresas, las frambuesas o las cerezas, también son responsables del poder antiinflamatorio de estas frutas.

Magnesio

Especialmente indicado para la protección de los huesos. Podemos encontrar este mineral en los frutos secos (almendras, piñones o sésamo) y en verduras como la acelga o la espinaca. También en frutas desecadas como las ciruelas.

Azufre

Varios estudios avalan la teoría de la eficacia del azufre en el tratamiento sintomático de la artritis de rodilla. Las proteínas animales, especialmente pescados, aves y carnes magras (en su justa medida), son ricas en azufre.

Vitamina D

Un estudio con mujeres sin antecedentes de artritis encontró que aquellas que consumían más vitamina D tenían un riesgo menor de desarrollar artritis reumatoide. Se constató además una disminución en las probabilidades de progresión de la enfermedad en las participantes que consumían mayores cantidades de esta vitamina. Además del pescado azul, pocos alimentos la contienen. Además, tomar el sol con precaución, es un gran aliado de los huesos, ya que permite sintetizar el calcio que se obtiene de los lácteos y las verduras de hoja verde, por ejemplo.

Autor: Kadiva Caballero

Desde los 20 años me dedico profesionalmente al mundo del deporte… aunque lo practico desde que tengo uso de razón. Creo que a lo largo de mi vida he disfrutado con todo tipo de deportes: natación, tenis, hípica, piragüismo, escalada… hasta que descubrí mi pasión: el wellness (aunque en aquellos tiempos se identificaba con el término, algo más limitado, fitness).

Comentarios
0

Deja un comentario