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21
05
2016

MÚSCULOS REZAGADOS: ¡PONLOS AL DÍA!

Ya sea por un capricho de la genética, ya sea producto de años de malas posturas y falta de “higiene postural”, lo cierto es que todos tenemos nuestros puntos fuertes y nuestros puntos débiles. Habrá quien con suma facilidad pueda desarrollar los bíceps, pero le resulte imposible ver el resultado del entreno de glúteos.

Estas descompensaciones tienen repercusión tanto estética como en la salud. Estéticamente, se verá un cuerpo descompensado. A nivel de salud, los músculos “rezagados” forzarán a otros músculos a trabajar más, con la consecuente descompensación del exceso de trabajo de éstos.

Sabiendo que estas descompensaciones las sufrimos todos, el primer paso será identificar y evaluar nuestros puntos débiles. Para esto, tenemos que dejar de lado nuestro ego, ponernos delante del espejo (o de un especialista) y descubrirlos y aceptarlos.

Una vez identificado el problema, el segundo paso es establecer un “plan de ataque”. Tal vez tengamos que entrenar más cierto músculo o bien, lo que tenemos es que entrenar menos otro.

Si lo que queremos es desarrollar más un grupo muscular y a pesar de nuestros esfuerzos, no lo hemos conseguido, tal vez tendremos que replantearnos cómo estamos entrenando. Un cambio en la rutina, sorprender al músculo… Ya sabes, si lo que has hecho hasta ahora no te da el resultado que esperas, lo lógico será cambiar la estrategia, ¿no?

Por otro lado, puede darse el caso de que no es que tengas un músculo o un grupo muscular “rezagado”, sino que tengas otro músculo desarrollado en exceso y claro, en la comparativa entre ambos o en la visión de conjunto, el más desarrollado hace sombra a los demás. En este caso, lo que tienes que plantearte es no trabajar con la misma intensidad y frecuencia ese músculo tan “sensible” al entrenamiento, para que no se desarrolle tanto, con respecto a los demás.

En conclusión, cuando vayamos a planificar nuestro entrenamiento, especialmente si éste tiene una finalidad estética o si buscamos un equilibrio anatómico, tenemos que “pensar globalmente y actuar localmente”, es decir, ver dónde flaqueamos en el conjunto y luego establecer un entrenamiento local para para cada una de las partes en función de sus necesidades.

Autor: Kadiva Caballero

Desde los 20 años me dedico profesionalmente al mundo del deporte… aunque lo practico desde que tengo uso de razón. Creo que a lo largo de mi vida he disfrutado con todo tipo de deportes: natación, tenis, hípica, piragüismo, escalada… hasta que descubrí mi pasión: el wellness (aunque en aquellos tiempos se identificaba con el término, algo más limitado, fitness).

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