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28
04
2016

DESCANSAR PARA PROGRESAR

Hoy quiero hablar del considerado “patito feo” del programa de entrenamiento: el tiempo de descanso.
Casi siempre leemos sobre entrenamiento (técnicas, ejercicios, nuevas tendencias…) y sobre nutrición (qué y cómo comer para crecer, para adelgazar, cómo suplementarnos…). Sin embargo nada, o casi nada se dice del tercer pilar de cualquier programa de entrenamiento que se precie: el tiempo de descanso, recuperación o sobrecompensación (llámalo como quieras).

Como ya he dicho, cualquier programa de acondicionamiento físico, ya sea con un fin puramente estético o con un objetivo más competitivo, se sustenta sobre tres pilares, la triada: Entrenamiento, Dieta y Descanso. Si una de estas falla…el resultado final ya no será el mismo. Sin embargo, parece que al tiempo de descanso no le damos la importancia que se merece cuando es tan importante o más que los otros dos componentes.

Es durante el tiempo de descanso, cuando el cuerpo hace las adaptaciones necesarias para enfrentar otra jornada de entrenamiento, construyendo con los “ladrillos” y el “cemento” que le proporciona la dieta. Es el momento de la sobrecompensación.

Durante el entrenamiento, y en función de las características de éste, le indicamos a nuestro organismo qué esperamos de él: levantar “X” kilos, correr “X” kilómetros…. Le damos la información, digamos.

Con la dieta, le proporcionamos el material para construir las estructuras necesarias para ese “pedido” que le hemos hecho.

Y es durante el periodo de descanso cuando el cuerpo coge ese material y esa información y se pone a trabajar. Pero… ¿y si no le damos esta oportunidad? ¿Qué pasará entonces? Pues está bastante claro: la adaptación y mejora de la condición física, no se producirá.

Muchas veces, cuando intento explicar esto a mis clientes (a aquellos más reticentes), lo hago de la siguiente manera:
“Imagina que te construyes una casa en un sitio idílico donde nunca pasa nada (nuestro cuerpo)…. Sin embargo, un día viene un huracán que se lleva la mitad de esta casa y piensas, “vaya, voy a tener que reconstruirla, pero esta vez, preparada por si viene otro huracán” (este material de construcción lo aporta la dieta). Y claro, me pondré a arreglarla cuando pare la tormenta, no mientras dure ésta (ése es el tiempo de descanso)
Pues bien, hasta aquí todo perfecto ¿no? Pero… y si antes de terminar de reconstruir y adaptar la casa, viene otro huracán… y otro…y una tempestad, etc. Pues lo lógico: que la casa cada vez está peor y nosotros más frustrados y con menos ganas de hacer nada con ella”.

Pues bien, eso mismo es lo que pasa con nuestro cuerpo. E igualmente terminamos cansados y frustrados al no ver los resultados que esperábamos, llegando, en muchos casos a abandonar del todo.

Si a pesar de todo, siguen sin estar convencidos de la importancia del factor descanso, aquí les dejo una lista de las consecuencias de la falta de horas de sueño (sueño de calidad), que es la mayor manifestación de descanso. Aunque ¡¡ojo!!, dormir mucho y bien no significa que ya no necesitemos, al menos, un día de descanso a la semana.

Consecuencias de dormir mal o menos de 6 horas al día:

  • Cambios en más de 700 genes.
  • Hambre y ansiedad.
  • Mayor riesgo de accidentes.
  • Envejecimiento prematuro.
  • Bajada de defensas.
  • Pérdida de tejido cerebral.
  • Descontrol de las emociones, que se encuentran “a flor de piel”.
  • Pérdida de memoria y concentración.
  • Riesgo de derrame cerebral.
  • Aumento del riesgo de tener cáncer.
  • Diabetes.
  • Enfermedades cardiacas.
  • Descenso del número de espermatozoides.

En fin, si con esto no te decides a revisar la cantidad y calidad de tu tiempo de descanso….
Ya sabes, la próxima vez que veas que por más dieta y entreno que hagas, no progresas y que lo único que crece en ti es el número de lesiones, pregúntate si estás descansando lo que debes y como debes.
Un abrazo y…. ¡A DESCANSAR! 😉

Autor: Kadiva Caballero

Desde los 20 años me dedico profesionalmente al mundo del deporte… aunque lo practico desde que tengo uso de razón. Creo que a lo largo de mi vida he disfrutado con todo tipo de deportes: natación, tenis, hípica, piragüismo, escalada… hasta que descubrí mi pasión: el wellness (aunque en aquellos tiempos se identificaba con el término, algo más limitado, fitness).

Comentarios
1
Alex Miranda

Gracias! Muy útil y aleccionador.

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